Reformas de edificios: Baldosas para edificación sostenible

Además de innovadores desarrollos, las baldosas cerámicas tienen unas propiedades intrínsecas que la hacen un material sostenible por naturaleza.

Uno de los frentes de expansión presente y futuro para la baldosa cerámica es el de la arquitectura sostenible. Además de su función estético-decorativa en el revestimiento de espacios, las baldosas cerámicas juegan un papel cada vez más relevante en el marco de la sostenibilidad y la eficiencia energética gracias a sus propiedades intrínsecas, tanto en el mundo arquitectónico, el urbanismo o en el propio ámbito doméstico del hogar.

Son muchas las aplicaciones prácticas de la cerámica en este sentido: fachadas ventiladas que favorecen el mantenimiento del calor proveniente de la radiación solar durante las estaciones frías, y a la inversa, refrigerando el edificio cuando más calor hace; cerámica radiante que transmite calor a las estancias; suelos sobreelevados que evitan una insolación directa sobre la cubierta real del edificio; integración de células fotovoltaicas en las fachadas revestidas con cerámica; superficies autolimpiables con cerámica que contribuyen a reducir notablemente el consumo de agua y detergentes necesarios para su conservación y limpieza; pavimentos cerámicos conductores de calor que pueden llegar a ahorrar más de un 16% en la factura eléctrica de un hogar medio; o por ejemplo las celosías cerámicas, que permiten regular la insolación de los espacios interiores facilitando su ventilación gracias a la creación de zonas de sombra.

Junto a todas estas aplicaciones, es un hecho que la continua disminución del grosor de las baldosas cerámicas ha permitido una reducción del 50% en el consumo de materias primas requeridas en su fabricación, un menor consumo de energía y con ello menos emisiones de CO2 y menor generación de residuos en el caso de destrucción. Asimismo, por la propia naturaleza de su composición, la baldosa cerámica es de por sí un material sostenible. Se trata de un material de gran durabilidad y resistencia , fácil de limpiar y mantener, es aséptico, por lo que no transmite olores, bacterias o emisiones contaminantes, además de ignífugo y resistente a las radiaciones solares.

Un material sostenible por naturaleza

Debido a sus propiedades intrínsecas, las baldosas cerámicas son ya de por sí un material de revestimiento idóneo para contribuir al desarrollo de soluciones sostenibles y eficientes energéticamente, tanto en el mundo arquitectónico y urbano como en el ámbito doméstico del hogar.

1. Durabilidad y resistencia: la cerámica es uno de los materiales más resistentes a los desafíos ambientales, ya que es inerte y no le afecta la exposición al agua, al fuego e incluso a las radiaciones ultravioletas. Por tanto, un producto duradero implica siempre una menor necesidad de reposición, menos residuos y por tanto un menor impacto energético y ambiental.

2. Versatibilidad en acabados: se trata de uno de los materiales de construcción más versátiles. Es aplicable tanto en superficies verticales como horizontales, planas o curvas, interiores o exteriores, y en zonas secas o húmedas. Se puede crear prácticamente a medida en relación a tamaño, forma y ser tratada pictóricamente para adaptarse a las necesidades técnicas del edificio y la mejora de su eficiencia energética: con superficies reflectantes para iluminar zonas en sombra donde sea necesario o, en el caso contrario, con materiales y colores que absorban las radiaciones directas para regular de forma natural la temperatura de espacios y estancias.

3. Bajo mantenimiento: requiere poco mantenimiento tanto en su conservación como en su limpieza, la cual se realiza bajo procesos y materiales de bajo coste e impacto ecológico.

4. Material aséptico: su fácil limpieza y su carácter inerte lo convierten en un material que no trasmite olores o bacterias. Tampoco es fuente de ningún tipo de emisiones contaminantes a la atmósfera por lo que las baldosas cerámicas contribuyen así a la mejora de la calidad del aire en los interiores. Esta misma propiedad, hace que las baldosas cerámicas sean un material idóneo para su posterior uso o reciclado.

5. Material resistente al fuego: la cerámica es un material ignífugo por lo que disminuye el riesgo incendio en comparación con otros materiales en los edificios donde se instala.

6. Material resistente a las radiaciones solares: la baldosa cerámica no pierde su color o intensidad por su exposición a los rayos solares. Esta propiedad junto a su resistencia y durabilidad garantiza su inalterabilidad a lo largo del tiempo. Su ciclo de vida es por lo tanto mucho más extenso que el de otros materiales de recubrimiento.

En Maxalto conocemos todas estas propiedades, por lo que utilizamos las últimas baldosas del mercado para las reformas de edificios que realizamos, consiguiendo una edificación sostenible.

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